Autor/a extranjero/a·Narrativa

Tú y yo, de Niccolò Ammaniti

Tú y yo (Anagrama, 2012), de Niccolò Ammaniti y traducido por Juan Manuel Salmerón.

Primeramente me gustaría decir que el protagonista de este libro, Lorenzo, es otro álter ego. Son ya varios los personajes de libros con los que me identifico mucho, tales como este Lorenzo o con James Sveck, protagonista de otro libro.

Tú y yo (Anagrama, 2012), de Niccolò Ammaniti, es un libro brevísimo (130 páginas) que encarna una historia muy bella, muy tierna, con la que he conseguido conectar y empatizar. La historia transcurre en Roma, y la madre de Lorenzo tiene, casualmente, una galería de arte, igual que la madre del susodicho James Sveck. Se ve que todos mis álter egos tienen una madre poseedora de una galería de arte.

En el libro se cuenta la tendencia asocial del protagonista, que primero sufre acoso escolar por no encajar con los ‘chicos populares’ del instituto, y para remediarlo se empieza a parecer a ellos hasta fingir que se va de vacaciones con algunos de ellos cuando, realmente, se va a pasar una semana entera en un sótano a base de comida enlatada y novelas de Stephen King.

Un día, su hermanastra drogadicta Olivia, nueve años mayor que él, irrumpe en su escondite y se queda allí con él bajo amenaza de desvelar su refugio. Allí ambos empiezan a conocerse un poco más, la emprenden a golpes con el otro y también se abrazan, lloran y se piden perdón mutuamente por el mal estado de ella.

Olivia y Lorenzo afianzarán una gran amistad en apenas unos días compartiendo sótano. Al final, cuando él le confiesa que no tiene amigos y ha engañado a sus padres con su viaje a esquiar a Cortina (otra ciudad italiana), ella le promete que no volverá a drogarse más. Sin embargo, tal y como se recoge al final de la novela, (¡ALERTA SPOILER!) ella morirá de sobredosis diez años más tarde de aquella promesa. Y Lorenzo será el encargado de reconocer su cadáver.

Yo mismo he sentido esa fraternidad, ese amor que dejó atrás las diferencias de cada uno. He sentido, no sé cómo ni por qué (creo que debido a la magnificencia narrativa del autor) el dolor de Lorenzo en la última escena. Me ha dolido como si fuera él mismo, y además he escuchado mientras lo leí una de las canciones que ambos hermanos habían bailado en el sótano diez años antes, Montagne verdi de Marcella Bella. Todo, el conjunto de circunstancias: solo Lorenzo y Olivia, hermanos. Y esa pedazo de historia contada en tan pocas páginas. Me ha gustado muchísimo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s