Eferia II: Pantalla de carga (Editorial Quaestio, 2022), de Borja Espejo.

Eferia II. Pantalla de carga (Editorial Quaestio, 2022) es la segunda parte de la trilogía de fantasía de Borja Espejo (Loja, Granada). En esta ocasión, Diavar, el protagonista, viaja por el mundo del videojuego Eferia junto a un dragón, huyendo de cazarrecompensas, pero no puede evitar amenazas que, como en la vida misma, asaltan sin esperarlas: criaturas y una actualización del juego que pueden cambiarlo todo. Hay que actualizarse, pero a veces esto no trae cosas buenas ni mejoradas.

La narración alterna la vida de Diavar, Rodrigo en la vida real, en el videojuego y en el exterior. En esta última, Rodrigo revive escenas de su pasado, y es testigo de cómo sus vidas reales y virtuales se encuentran en el camino. Dentro del juego, intenta sortear los obstáculos junto a su dragón, Desvier, de nombre similar al suyo y a la palabra “desviar”. Volando con el dragón busca desviar, esquivar los problemas, pero también los fantasmas del pasado y del presente.

Nunca se conoce bien a una persona, ni siquiera a uno mismo, y menos a los demás. Por eso, Diavar es desconfiado, lo que le ayuda a sobrevivir en el juego, pero en la vida real esto puede suponer un problema en sus relaciones, pues los sentimientos no se controlan. Aquello que es útil en el mundo real puede ser contraproducente en el virtual, y viceversa. Por eso, debe lidiar con ambos universos, en uno invisible y en el otro perseguido, aunque se había refugiado allí del mundo exterior, además de con sus estudios en la facultad de Biología y su relación con su compañera Teresa. Además, Rodrigo se encuentra con personas que se sienten superiores por no jugar a videojuegos y los menosprecian como opción de ocio y diversión.

Al igual que en el primer libro de la trilogía, en este se incluyen carteles y notificaciones mientras Diavar está dentro del juego, aunque menos. Aquí se prioriza la narración, así como la introspección del protagonistas y cómo se escabulle de las aventuras y la acción. Diavar no solo se ve perseguido por los recuerdos del pasado, sino también por los usuarios del juego. Se cruza con personajes en los que puede confiar, pero también con otros que intentan atacarle, sirviéndose de ataques o de otros usuarios, superándole así en número. Los peligros y amenazas que asaltan a Diavar en su camino no son pocas. A priori parece deshacerse de ellos, no sin salir indemne. Sin embargo, ¿hasta cuando va a poder resistir?

Las comparaciones son odiosas o… si te gustó este te gustará aquel (siempre salvando las distancias): Este libro solo ha podido recordarme a la primera parte de la trilogía, porque no soy lector de novela fantástica, y entre lo poco que he leído en mi vida por unas u otras circunstancias, esto es muy particular e inconfundible.


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