Autor/a extranjero/a·Narrativa

El baile, de Irène Némirovsky

El baile (Salamandra, 2006), de Irène Némirovsky y traducido por Gema Moral Bartolomé.

Irène Némirovsky murió con treinta y nueve años en el campo de concentración de Auschwitz. Antes, sin embargo, dejó escritas obras como esta que recordarían a una escritora que, pese a su juventud, dio a luz novelas sólidas y de calidad.

El baile es una novela brevísima de menos de cien páginas. En ella nos encontramos a una familia que desde hace poco tiempo posee un gran capital. La familia está formada por el matrimonio y una hija adolescente que no cesa de recibir malos tratos por parte de su madre.

Narrada en tercera persona, la historia nos muestra a una madre de familia que está ansiosa por demostrar el alto estatus social que poseen. Pese a tener mucho dinero, la familia no forma parte de la burguesía local, así que se decide a hacer una fiesta a la que asistirán condes, duques, aristócratas y las mujeres de todos ellos, para granjearse la amistad de la aristocracia y entrar en la alta sociedad. La hija muestra su voluntad de querer asistir a la fiesta, pero la madre se lo impide y genera un conflicto entre madre e hija que será el epicentro de la historia y el desencadenante de lo que ocurra finalmente.

Némirovsky nos define la figura de la madre como una persona autoritaria que humilla, golpea e insulta a hija a partir de su carácter prepotente que el lector puede observar por sí mismo. Pisotea la moral y la autoestima de su hija en numerosas ocasiones y no muestra ni rastro de compasión o, siquiera, de bonhomía. La madre de esta historia es, quizás, el personaje ficticio que más he odiado. Genera una animadversión sublime en el lector.

La hija está en edad de empezar a asistir a fiestas y celebraciones familiares para presentarse en sociedad, pero la madre se lo niega. Y el padre, que es una figura más bien fantasmal y títere de la madre, actúa de un modo pasivo-agresivo tras el cual la niña se ve indefensa e incomprendida.

De hecho, la madre llega a desear la muerte de su hija. Y la hija llega, por desgracia, a querer morirse para poder ser libre y alejarse de aquella madre enferma de ira, en lo que sería una metáfora de la libertad con la que soñaría la autora años después de la publicación de esta novela. A la hija le roban la infancia, su felicidad, su posibilidad de abrirse al mundo, pero la madre se lo niega todo, le regaña en exceso por cada paso que da.

La familia es defensora de la doctrina cristiana, y por ello la religión aparece en esta historia, aunque no demasiado explícita. Esta doctrina se refleja, por ejemplo, en la defensa que hace la madre de poner la otra mejilla ante el golpe ajeno.

La teoría del quiero y no puedo en esta novela cambia de rumbo, puesto que la familia ahora sí puede económicamente, pero aspiran a más. No es esta una novela recatada, lo que podría pensarse por la época en la que se publicó, ni mucho menos.

El final de la novela es un vuelco propio de la justicia social. En un momento a solas, el narrador nos desnuda a la madre mientras se hace una explícita crítica a la vida, a los sueños, a las aspiraciones incumplidas. La vida es otra cosa. Y la madre se entristece porque no consigue lo que se ha propuesto. Sin embargo, esto no justifica su manera de comportarse con su hija.

Némirovsky es quizás más conocida por otras obras suyas como La suite francesa. El baile tiene el mismo halo de novela social y aristocrática que Miedo, de Stefan Zweig, y que tantas otras obras contemporáneas de esta. Como aspectos negativos de la novela, solo dos minucias: la traducción comete laísmo. Y, por otra parte, las frases de la criada casi siempre se dicen en inglés, sin traducción, para darle énfasis a la nacionalidad de la criada. Son frases sencillas, cortas y fáciles de entender, pero quizá haya personas que tengan que buscar la traducción de estas para no omitir los diálogos de la criada.

Una novela durísima, no tanto por la historia, que también, sino por el personaje dañado moralmente de la hija, que lleva sobre sí misma el peso de muchos años de maltrato físico y psicológico por parte de una madre déspota que recibe de su propia medicina al final.

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