Atlas de infortunios en el mar (GeoPlaneta, 2020), de Cyril Hofstein, con ilustraciones de Karin Doering-Froger y traducido por Manuel Cuesta Aguirre.
En 1839, un barco que transportaba el sarcófago de Micerinos desapareció y no se supo nada más de él. En 1927, el avión L’Oiseau blanc, destinado a ser el primero en volar desde París hasta Nueva York sin hacer escalas, desaparece en el Atlántico y a día de hoy no se han encontrado ni siquiera los restos.
Atlas de infortunios en el mar (GeoPlaneta, 2020, con traducción al castellano de Manuel Cuesta Aguirre e ilustraciones de Karin Doering Froger) abarca estas y otras muchas historias llenas de misterio. En total, treinta anécdotas sobre barcos y algún avión que encuentran su fin o que viven experiencias malogradas en el mar.
Su autor, Cyril Hofstein, detalla en las historias de esta nueva entrega de la colección Atlas de Planeta la tragedia y la esplendidez del mar al mismo tiempo. Algunas de ellas son leyendas que han ido pasando de boca en boca desde antaño, pero la mayoría son casos reales con trascendencia internacional, e incluso de actualidad.
Hofstein también presenta la historia del Holandés Errante, o la desafortunada travesía en busca del sueño americano de Robert Cavelier. Los conquistadores españoles o la armada inglesa también tienen hueco en este compendio que comprende historias desde el siglo I hasta el siglo XX.
El mar no hace rehenes y cuando se encrespa, hay que ser astuto para no sucumbir. «En el mar, el miedo es un veneno», se dice en el libro. Los océanos son una fuente inagotable de misterios por todo lo que se desconoce sobre sus profundidades. El autor utiliza ese maná para narrar estas historias que no se centran tanto en las propias tragedias marítimas ni en describir cómo ocurrieron, sino más bien en sucesos de extraña magnitud en torno a ellas.
Hay infortunios en mitad de guerras o en simples trayectos comerciales. Historias de canibalismo o de barcos que sobreviven a catástrofes naturales como erupciones volcánicas y terremotos son más ejemplos de las historias de este volumen. Muchas de ellas demuestran que a veces la realidad supera a la ficción. Aun así, hay más infortunios sobre barcos (en el mar o fuera de él, como su abandono y desguace) que del mar en sí. En definitiva, es un libro que hace las delicias del lector al que le guste la temática marítima y los misterios que las grandes masas de agua
Las comparaciones son odiosas o… si te gustó este te gustará aquel (siempre salvando las distancias): Las novelas sobre tragedias marítimas basadas en hechos reales me encantan. Este libro me ha recordado a dos que ya he leído: En el corazón del mar, de Nathaniel Philbrick (que está en mi lista de libros favoritos) y Los mares náufragos, de Isabel Soler. Además, tengo apuntados algunos más. Si os gustan las tragedias marítimas y la supervivencia humana en el mar, os recomiendo encarecidamente tanto el libro reseñado como los dos citados en este apartado.

